Buena sesión de bici, aunque como viene siendo habitual, me he calentado con mi propia sombra. La idea antes de ponerme a dar pedales, era hacer bondad, mucha bondad ya que mañana me voy a aventurar con la Course Navette. Le prometí a Marcelo que un día u otro la haría con él, y ese día ha llegado. Mañana tocará relamerse con el sabor de la agonía asomando por la garganta. Veremos a ver hasta que palier llego... Pero bueno eso será mañana, hoy como comentaba me he autoatacado en las costas, subiendo bastante fuerte y llegando prácticamente al corte. ¡Cómo duelen las patas! Ahora a alimentarse, tengo comida familiar en casa y a poner las piernas en alto para intentar llegar fresco al día de mañana.
Sequoia








