6.9.10

Rat Penat

Me gustan los puertos así. Solitarios, silenciosos. Mañana será otro guión. Color y ensayistas de tenor. Hoy he ascendido pensando en Flecha, tristes días para un equipo. Mañana no me apetece ver el espectáculo...






5.9.10

"ZapataMax"

Desde que tengo la Pinarello no me he podido despegar de ella. Como si se tratase de un primer noviazgo, no quiero pasar ni un solo día sin estar un rato con ella. Pero hoy no me ha quedado otra que aparcarla y salir a correr en compañía de Zapata y Power Max. 

Con Max y Zapata
Y aunque no hemos roto la barrera psicológica de los 20 kms, he pasado un buen rato. Hacía tiempo que no compartía sudor con estos dos elementos de los bajos fondos. Una mañana excepcional con dos canallas me ha hecho recordar que, aunque sea de vez en cuando, o muy de vez en cuando, bien vale la pena aparcar a la novia y salir a golfear
Glamour Italiano
Zapata y su anti perrillos

4.9.10

Conociendo a "El Monstruo"

Descubrir supone en algunas ocasiones, desplazarse. Poco más de una hora en coche. A mi, me compensa. Más fotos de las habituales para una sola entrada. No he podido seleccionar una muestra. Todas me gustan. Abortamos el último escollo de la etapa. Seguramente Carlos explique en su entrada el por qué;) 120 kms - 3.000 metros. Salida dura para guardar en el disco duro del cicloturismo.



















3.9.10

...

Día apabullante. Tarde con válvula de escape. Distensión. Necesito dar pedales. Me encuentro con los hermanos Srek. Un poquito de cháchara. Sólo un poquito porque rápido se convierten en figuras imantadas por el efecto del cafetito del viernes. Para que luego os digan que no sois constantes jejejeje.



Sigo. Sonido insistente, sonido estridente. Me paro. Más cháchara. Se ha perdido una raya de la autonomía. Oreja roja.


Me pongo otra vez en marcha. Relax. Caminos tranquilos. Vuelvo por las costas. 2h30' en las piernas. Más sonido. Me paro de nuevo. Fijamos hora de salida. Última hora. Noticia triste. Muy triste. Veo un aviso en el correo. Sigo parado. Lo leo. Reanudo. Hago un alto en el camino. Toco al timbre. No hay respuesta. Llego por fin a casa. Me conecto. Me preocupo. Recibo una llamada. Suspiro... Desde aquí sólo me queda dar el pésame y proyectar un mensaje de apoyo para quienes sollozan cabizbajos. Mal día.

"El Monstruo"

31.8.10

Payeseando

Ruta repetida. Gran parte de los caminos los han asfaltado de nuevo. Han desaparecido las minas, las piedras y el polvo. Acarician la perfección. La vuelta en compañía de Miguel Ángel. Lengua, lengüini y en El Prat en un momentini.

30.8.10

Costeando

Cambio radical de terreno. Adiós a las escarpadas montañas. Empieza otra semana acariciando el Mediterráneo. Y como siempre, todo tiene su encanto. Hoy, me he alejado de las vías rápidas. Al menos todo cuanto he podido. Zig zag divertido por los campos agrícolas del Baix Llobregat, un poco de autovía (eludirla por completo es prácticamente imposible), Costas, golpe de frontón y vuelta para el Prat buscando las rodaduras de la ida. Sin perdón, así inicio la semana. Llanura del extrarradio para, quizás, y sólo quizás, concluirla con otra escapadita. El tiempo lo dirá...
Las puertas del paraíso se nos abren de par en par

29.8.10

Terre de Tourments. Part II: Tourment

Terre de Tourments pretendía absorber cada una de las gotas de sudor que se han derramado a lo largo de la historia por cada uno de los valientes que han superado sus vertiginosas vertientes a golpe de pedal. Terre de Tourments un simple eslogan para definir nuestro periplo por los Pirineos. Terre de Tourments para un viernes de recepción. 
... piernas al rojo vivo. Masaje de Wasabi. Funda en los ojos en la antesala del sueño. Me mantengo despierto, minimizo el movimiento. Descanso en la espera. Toc toc en la puerta. Contratiempos de un viaje han retrasado este momento. Poco importa, todo llega cuando no hay urgencias... 
¡Urgencias! 
¿Cómo? 
Sí, Javi. Urgencias. Dani se ha tropezado y se ha roto la nariz. 
Tourments.


Han dejado de dolerme las piernas.
Mañana cerrada. Desayuno completo. Centrifugamos la insistencia de Dani por no variar la ruta. Cambio de planes. Habrá miles de conquistas del Tourmalet, pero no creo que nadie se apoderé de él. Volveremos para atacarlo los 5.  
Portillon, Peyresourde, Portillon. Calor, sol, sudor, compañía y compañeros. Descubriendo otra joya para subir al Peyresourde. En esta ocasión se ha revelado bajando. 


Carlos, David y Edu
Con Dani la atacaremos subiendo. Más belleza al decorado. Bossost. Me salgo de la formación. Ahora os veo. Necesito saber qué se esconde bajo el nombre de Guardader d'Arres. 

Escondido, desconocido, sin un nombre altisonante se presenta sin tapujos ni complejos. No hay belleza más belleza que la que sale a la calle sin engaños de pinceles y espejos. Cosa fina. Desencaja mi mandíbula. Guardader d'Arres musa para el ciclista. 



Vielha me cobija. 110 kms de vida. 3.200 mts de vida. Ducha en habitación ocupada y mesa compartida. 

Terre de Tourments. Part I: Masaje de Wasabi

Balés, un puerto que desconocía hasta la edición del reciente pasado Tour. Un puerto que me maravilló desde el sofá. Balés, Balés, Balés haciéndose un hueco en el disco duro de la ilusión. Un punto de salida, un mapa de carreteras, o como a mí me gusta nombrarlos, un guión de aventuras, un punto intermedio con total protagonismo: Balés y de nuevo al cobijo del descanso. Todo está listo, en los bolsillo dos barritas MegaJack, el teléfono, un ladrón de instantáneas y un guía fotocopiado y mal doblado para disipar la disyuntiva de la alternativa correcta. Puesta en marcha pasadas las 11:00 am con un cielo marítimo y un viento serrador. Primera tuerca a los pocos quilómetros. Portillón desde Bassots. 8,6 kms al 6,8%.
Portillon

Compás rítmico, sin prisas, sin pausas, protegido por la masa forestal, abrigado por el silencio de la tranquilidad. Pocos coches rompen el decorado. Corono y me lanzo. Velocidad de descenso rápida. Aparto el pensamiento que me flashea: ¡Joder cómo baja y joder cómo subirá! Queda mucho para convertir la bajada en subida. Bagnères de Luchon, huele a ciclismo. Banderolas con cuerda propia siguen latentes desde el día en que El Tour colocó su chincheta sobre esta localidad.
Hotel de La Ville. Bienvenido Ciclista.

Paso fulgurante y segunda tuerca del día: Peyresourde desde Luchón. 15,3 kms al 6,10%. Puerto abierto y cielo cerrado, adiós a la compañía del rayo caluroso. Quizás la despedida sea en el descenso porque ahora me sigue acompañando algún resquicio.
Peyresourde
De Paella a Paella

Ranura del maillot abierta de par en par queriendo dar la bienvenida al soplo de aire fresco. Corono con el punto y final de mi soplido. Escudo contra el viento cerrado hasta el cuello. Danza de curvas, me dejo llevar. Derecha, izquierda, pon el freno y gira de nuevo. Mi concubina se despide en un recta. Quizás tengamos otro encuentro, quizás tengamos otro baile, quizás... Carretera intermitentemente transitada de Arreau a Hèchettes. Rápido se olvida. Mazauou, Montsérié, Nestier, Saint Bertrand des Comminges y Mauléon Barrousse. Carretera demasiado vieja para quienes se mueven con combustible, carretera demasiado bella para quienes nos desplazamos con las bielas.
Ruido de ojas

De nuevo silencio, de nuevo el colorido de la naturaleza, tiempo detenido como percepción, sueños que traspasan la frontera de la realidad: Luchón por Port de Balés. Tercera tuerca del día: 19 kms al 6,3%. Plataforma mágica.

Balés


Huellas de Tour cicatrizan su piel, velo sensual. Demasiado pronto para mostrarse. Juega conmigo me dice.
Velo 

Se exhibe y se esconde. Insisto y la veo. La Belleza está a 1.755 metros.
El cansancio del cortejo

Sudor frío cuando pienso en como descendieron el puerto. Otra pasta, desde luego. Pongo el freno y disfruto. Agarro a mi concubina y danzamos al son de las curvas. Chanson Française. Luchón me acoge por segunda vez y aprieta la cuarta tuerca del día. Portillón desde Bagnères de Luchón. 10,2 kms al 6,5 %. Me arrastro, pero con el ímpetu del japo lo escalo y en lo alto la orquesta del descenso ya ha cerrado y mi concubina se ha ido con otro cuadro. Bajada tranquila, no hay pareja de baile que cambie mi ritmo. Vielha como destino, más bien como cobijo me recibe. 7h50' de vida. 194 kms de vida. 4.600 metros de vida. Ducha, cena y me estiro con las piernas ardiendo después de un masaje de Wasabi...
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