Ayer salí a correr de manera tranquila y relajada, para completar 17 kilómetros. Y tras pasar por la ducha y prepararme la cena no tardé en meterme en la cama ya que las manecillas del reloj estaban clavadas a las 5:45 am. Buen descanso, desayuno, todos los bártulos listos y me siento al volante dirección La Riba. Objetivo: inspeccionar el recorrido de la salida de Marzo del Velo Club Roulaix.
Desde La Riba me he enfilado hacia La Farena.

Inicio de ruta cuesta arriba. Puerto precioso, sin ni un solo coche; una tónica que me va a acompañar durante toda la salida. Cruzo el pequeño pueblo empedrado de La Farena y me topo con un asfalto rugoso que le da un mayor atractivo al rodaje.

Sigo subiendo dejando a la derecha Mont Ral e inicio el descenso por el puerto de la Mussara.

A los pocos kilómetros de bajada, me adentro por otra carretera de cuento: la que conduce a Albiol. ¡Un lujo! sigo descendiendo hasta toparme con una de las pocas vías transitadas por las que he circulado: Carretera de Montblanc.

Pero de inmediato llego a Selva del Camp y tras subir el Coll de la Batalla, llego a Vilaplana e inicio la ascensión a La Mussara. ¡Espectacular! 10 kilómetros de ascensión preciosa. De nuevo sin tráfico y las vistas van mostrando los metros ganados.


Corono y sigo dando pedales por carreteras desérticas, con un asfalto buenísimo hasta que me topo con el cruce de Arbolí. La carretera sigue ganando enteros en sus calificativos. Atravieso Arbolí y de nuevo descenso hasta el pantano de Siurana.

Aquí el asfalto es rugoso, gravillado y con alguna que otra mina en forma de boquete. Cruzo el pantano por el puente y tras rodar paralelo al embalse, llego a la comarcal que me conduce hasta el cruce de Prades.

La carretera sigue en sus trece de subida. Empiezo a ir algo justo de agua y está claro que hasta que no alcance Prades, no voy a tener la boca húmeda. Llego a Prades y entro en su plaza Mayor. Me paro en el Forn Óscar y Roser. Coca-Cola y a falta de Gitanito, bueno ha sido una caña de chocolate.

Y tras una breve pausa
hidratoalimentaria sigo con la ruta, descubriendo un nuevo paraíso en la carretera que me lleva hasta Capafonts. Una pequeña localidad con un precioso
hotel para aquellos que queráis pasar unos días de tranquilidad, y porque no de buen ciclismo. Ya sólo me queda llegar de nuevo a la Farena y disfrutar de los últimos kilómetros de descenso hasta La Riba.

135 kilómetros y 3.200 metros de desnivel (marcados en el Garmin 310 XT). Una mañana aprovechada al 1000 x 100, que me ha enseñado un harén de carreteras para los amantes del ciclismo y que ahonda en la idea de que vale muchísimo la pena desplazarse unos kilómetros en coche para disfrutar de la bici. A los amigos del Velo Club Roulaix y Hunchback Society Barcelona sólo puedo deciros: ¡Nos vemos en la 3ª Salida!