17.7.09

ROBADAS

Sé que es difícil por no decir imposible. Hoy la Ley Corcuera se ha cebado con el trastero, y entre otras pertenencias, se han llevado estas dos Bianchi. Así que si alguno de vosotros ve a un globero con una Bianchi de Montaña o a una Bianchi de carretera rodando a menos de 40 kms/hora, detenedlo:) Gracias.


En marcha de nuevo

Ya no he aguantado más la inactividad. Tengo las piernas bastante castigadas. El cuádriceps izquierdo para reciclar, las uñas para protagonizar una película de terror, pero hoy he roto la cadena y he salido a rodar muy muy suave por la autovía. Cuando ya regresaba para casa, he visto a Joan en el otro sentido. Total, calentón de mil demonios para dar la vuelta e ir en su búsqueda. Al final he podido pillarle la rueda y rodar 45' en compañía. En total hora y tres cuartos con más dolor que gloria, pero con más gloria que dolor.

Últimos metros del repecho Rompecorazones en el Ironman Zurich

16.7.09

FESTRIVAL

El próximo Viernes, 24 de Julio a las 21:00 celebraremos un FESTRIVAL en el Restaurante La Pineda. Cena, DJ y barra libre hasta las 3:00 am. Aquellos que os queráis sumar a la fiesta enviadme un mail a: javimayam@gmail.com

Momento de darle a la Raqueta

Está claro que ahora tocan unos días de apatía y distanciamiento de los habituales días de entrenamiento. Es momento de dedicarle tiempo a otras actividades como por ejemplo retomar los partidos de tenis con Ignasi. Las semanas previas al Ironman ya jugué un par de veces. Quizás hacía 15 años que no tocaba una raqueta. El resultado fue... mejor no entrar en detalles; ya os lo podeís imaginar. Así que como decía Ramón: Donde no llegue yo que llegue el material. Día de compras con raqueta y zapatillas nuevas. Lo que no encontré fue un DVD didáctico sobre cómo golpear la pelota...

15.7.09

Huérfano

Gracias Ángel

Después del Ironman de Suiza, me he quedado huérfano... La temporada ha sido muy intensa, cargada de grandísimos momentos y sanas estupideces. De vez en cuando me he escuchado algún comentario desaprovando, o más bien incomprendiendo, las "tonterías" que he hecho antes de un Ironman. Por ejemplo, la semana antes de Arizona, me fui a Andorra en bici en solitario (223 kms); la semana antes de Lanzarote participé en la Marcha Cadí Moixeró con la única intención de salir de pito nada más dar la salida. En total fueron 105 kilómetros de solitaria escapada; la semana antes de Suiza participé en las 24 horas de Montjuic completando 234 kilómetros y lo más duro de todo sin apenas dormir y comer. Está claro que seguramente no sea la mejor fórmula para quienes buscan algo más que acabar el Ironman. Pero para mí, al menos el presente año, no ha habido mejor composición anímica que la que he hecho. Porque todas estas "tonterías" han contribuido a animarme, a divertirme en el largo proceso preparatorio y sobretodo a disfrutar muchísimo de la mágica distancia Ironman. Por eso, ahora me he quedado huérfano y se me hace eterno pensar en Niza y Embrunman 2010... ¿Caerá alguno antes...?

13.7.09

Ironman Zurich

No puedo empezar esta crónica sin pedirle a Ramón Doval que no me castigue con un comentario tal que: "Siempre dices lo mismo y acabas..." Sé bueno conmigo, mi intención no era en ningún momento lo que acabó siendo...:)

No sería justo ni sincero decir que todo fue como esperaba. ¡No! Todo fue increíblemente mejor de lo esperado.


Llegaba a Zurich muy muy pasado de vueltas. Demasiados kilómetros ratoneando por Montjuic la semana previa, demasiados Ironmans en un plazo relativamente corto (8 meses-3 pruebas), y si con ello no tenía bastante para dinamitar mis fuerzas, los dos días previos a la salida los pasé fráncamente mal y desmotivado. La desconfianza del clima suizo, ahora llueve, ahora te abrasas, me fusilaron la garganta. Si la prueba se hubiese disputado el sábado en lugar del domingo, creo que no la hubiese corrido. Pero el día D, es el gran día. Poco importa que se repita con mayor o menor frecuencia. El día señalado hay que atacarlo. Y así fue. Los momentos previos a la salida estaba en simbiosis con las aguas que nos iban a ver nadar; tranquilo y relajado. Me fui para la salida en compañía de Juan, con quien compartí como en Lanzarote, la aventura de un nuevo reto, nos encontramos con mi primo y Álex. Íbamos tan despreocupados que incluso no sabíamos como era la natación, ni dónde estaban las boyas, ni cómo era la primera y cómo era la segunda vuelta. Esto fue un error, porque en el momento que se dio la salida, me quedé sin referencias ni puntos de mira. Así que me dediqué a lo único que se puede hacer, nadar y levantar la cabeza de vez en cuando para comprobar que seguía al flautista de Hamelin. Salí del agua como la empecé, reposado aunque algo más mojado. Está claro que no ha sido la mejor de las nataciones, pero sí la menos agresiva y golpeada.


La segunda de las disciplinas entré en fusión con la bici. La cabra no ha sido rencorosa y mucho menos celosa en estos largos meses que la he tenido aparcada. En seguida empezó a cortejar a mis piernas y éstas empezaron a sonrojarse y a exaltarse. Se movieron con alegría por un recorrido prodigioso. Me encontré muy cómodo durante todo el trazado, y la comodidad implica en numerosas ocasiones una falta de atención, y la falta de atención se puede llegar a traducir en una infracción, y la infracción suele conllevar una sanción, y la sanción la suele traer un motorista con polo de rayas... De repente mi momento de intimidad con la Specialzed se vio truncado a 30 kilómetros del fin, por un juez y una targeta amarilla. Me hizo aminorar la marcha y me sancionó por un exceso de bilirrubina. Uno no puede estar enamorado, porque comete estupideces. O al menos eso debió pensar. ¡Pringado por bajar por una pendiente muy pronunciada acoplado estás sancionado! (cerrad los ojos y acordaos de la imagen del Dr. Slump (serie Televisiva "Arale") cuando algo le sorprendía y se caía al suelo). Así me quedé, tumbado y ko y con el castigo pertinente en el siguiente Penalty Box. ¡Vaya Globero! Refunfuñé un poco pero uno ya sabe que con la autoridad poco diálogo hay.

Dos de los escollos ya estaban en la vitrina. Zapatillas de running en los pinceles, cerilla en mano encendida al salir de boxes y a intentar apagar la llama lo más tarde posible. Aquí no había mayor estrategia que la inmolación. Sabía que iba a reventar, así que mientras hubiese combustión para activar el turbo no tenía intención de conservar y negociar la tacañería. Empecé bien, continué mejor, pero poco a poco mis pasos se iban desviando hacia el precipicio, hasta que empecé a tropezar y a soltar numerosos tropezones. ¡joder cómo puede llegar a descomponerse el cuerpo! En 6 ocasiones entré en el baño a estucar sus paredes. Pero igual de rápido que entraba, salía. Incluso creo que me llegaron a venir bien, estos lapsos de intimidad plastificada (una de las muchas cosas que tiene buena el IM de Zurich son los WC en la maratón. Creo que hay más lavabos que culos corriendo)

Y entre tanta descomposción me fui recomponiendo de nuevo para acabar un Ironman mejor de lo esperado, mejor de lo soñado, mejor de lo planificado y con el único propósito y objetivo de seguir bailando al ritmo de la felicidad que canturrea el entrenar. Y es que como me dijo un Trisident: tómatelo como un entreno largo.


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Nuevamente dar las gracias a la comitiva de seguidores:

A Gala, por permanecer detrás de las vallas y obligarme a completar la prueba para encontrarme con su recompensa.

A mi padre, que por fin, después de muchos intentos fallidos una buena cámara le ha sacado al fotógrafo que llevaba dormido tantos años.

A mi madre, por su instinto maternal: Gracias por el Buff. Lo compraste para cuidarme el cuello y me acabó sacando de un buen apuro...

A Joan y Montse por desplazarse entusiasmados hasta Zurich, vivir en primera mano la experiencia del Ironman y obsequiarme con sus soplos de ánimo a cada encuentro.

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Mi primo Toni y su increíble potencial atlético. Clavando el crono en 9h40' y una maratón en 2h59'... Vicenta este verano voy a tener que hablar seriamente contigo para que me lo canses un poco más las semanas previas. ¡No puede llegar tan fresco! ¡Enhorabuena!

A Álex por marcarse un grandísimo debut. Imagino que la noche después del Im no te quedaron fuerzas para roncar...

A Fran, por asumir con la tranquilidad que le caracteriza el quebranto inexplicable de un objetivo. Lo más importante es siempre estar bien, así que a fijar la mirada en un nuevo reto y a seguir sumando esfuerzos por alcanzarlo.

Y por supuesto a Juan, por ser feliz corriendo. Aunque fuese por un espacio de tiempo "X" y por hacer de los días previos un buen bálsamo de tranquilidad y diversión. Ya tenemos uno más en el baúl para contar y todovía hay espacio para muchas más aventuras.



10.7.09

Zurich: la previa

Ya estoy instalado en Zurich. Un viaje muy agradable y con todos los enseres llegando en buen estado. La tarde la hemos dedicado a estirar las piernas con un largo y tendido paseo que ha acabado fondeando en un riquísimo y elegante restaurante italiano. Y para compensar la balanza calórica, de nuevo a darle a las piernas hasta el hotel. Todavía no me he acercado al emplazamiento de la feria del Ironman, mañana tocará empezar a respirar el ambiente de la prueba con una relajante sesión de natación y un pequeño rodaje de bici.

8.7.09

Próxima entrada: Zurich

Ahora sí, la última sesión antes de Zurich ya está en las piernas. 45' de rodaje suave con cierto sabor agridulce. Arrastro molestias en el isquio... Llego a Suiza bastante pasado de vueltas y mentalizado para sufrir y quizás por ello voy más tranquilo que nunca. Con unas ganas imponentes de estar de nuevo frente a los 226 kilómetros. Muchos son los factores que invitan al gran día como compartir la prueba con mi primo Toni (2h36' en la maratón de San Sebastian), hacer un nuevo Ironman con Zapata, reencontrarme después de un par de años con Fran, recibir el apoyo de la gran comitiva: Gala, mis padres, Juan y Montse, saborear una buena cena post Ironman con la familia y amigos y sobretodo, sobretodo seguir sumando jornadas de auténtico y puro placer.
En fin, sólo me queda decir que aquellos que esperaís una gran marca en Zurich, ya anticipo que no la habrá (o sí... a veces los peores días se convierten en los mejores jejeje). No hay objetivo ambicioso para este Ironman, tan sólo como me dijo un Trisident antes de Lanzarote, tómatelo como un entreno largo. ¡Que así sea!

A por otra línea de llegada (foto cortesía de Jesús)

7.7.09

Cape Epic 2010

Demostrado: tengo las piernas más castigadas que el higado de Ricardito Bofill. He salido a rodar 1h20' con David y las sensaciones no han podido ser más lamentables... De todos modos, seguimos teniendo margen para la recuperación. Voy a tirar de agenda para ver si algún contacto clandestino me proporciona algún elixir milagroso.


Por cierto, hoy he recibido una buenísima noticia. Tengo plaza para la Cape Epic del 2010. No he cerrado todavía el tema, pero hay muchos números de participar en ella. La decisión, está en mis manos. Todo depende de como quiera enfocar la temporada que viene.

6.7.09

Una cuenta atrás más corta de lo desada...

Hoy sí que me he acordado de las 24 horas. Me he despertado con las piernas muy cargadas y con una fatiga más que acentuada. Zurich está a pedir de boca y puede que la inmolación ya se haya dado. Aunque hay margen para recuperarse y para volverse a dinamitar el domingo. O al menos eso es lo que espero. Así que hoy, día de muchos mimos: 1h40' de masaje y nada más.


Mis datos de la prueba fueron los siguientes:

234 kms.

3.780 metros de desnivel.

7h06' de pedaleo.

32'9 de media.

Gráfica tipo de uno de los relevos

Fotos cortesía de Marcos Romero. ¡Muchas Gracias!

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