Cada día tiene su decorado particular, una acuarela que invita a integrarse en el cuadro. Cielo encapotado, tierra mojada por la humedad, gotas intermitentes a primera hora, ingredientes perfectos para fundirse con la de cyclocross. Esta semana dejé un post colgado de la 3 Peaks Cyclo-cross. Una prueba de 61 kms y 1.500 mts de desnivel. Desde que supe de ella, he tenido entre ceja y ceja marcarme un recorrido parecido pero por el Garraf. Y el resultado no ha podido ser mejor: 75 kilómetros, de los cuales 17,5 han sido por asfalto, y 1.817 metros de desnivel.
Absolutamente todo el trazado es 100% ciclable. Tres horas y cuarenta minutos en perfecta y harmoniosa simbiosis con la Mérida. Una vez más os recomiendo probar a rodar con una bici de cyclocross. No os defraudarán sus sensaciones, su tranquilidad, su nerviosismo, su agilidad, su rapidez, su abismo y su talibanismo en los repechos. Si os gusta la dinamita, probad el cyclocross.

1 comentarios:
jejjejeje ok, no are caso de todo lo que se publica. Gracias, te dejare el dinero en el pera.
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