Anoche Burlando a la Parca me ayudó a cerrar los ojos. Precisamente mi intención no era esquivar el sueño, sino abrazarlo para exprimir las escasas horas de descanso que me quedaban por delante.

Despertar matutino, sonambulismo mecanizado hasta la piscina y una vez en remojo, despertar repentino y provechosa sesión de natación en compañía de Tin Man y la supervisión de Jordi Arias.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada