Esta mañana sí me ha costado desperezarme. A las 5:30 am he puesto los pies en el suelo para cumplir con la sesión requetematinal de natación. Me daba la sensación que hacía apenas un par de horas que estaba cabalgando por la montaña con la btt. Las primeras brazadas se han encadenado con esfuerzo, pero a medida que han ido transcurriendo los minutos, he ido despertándome y cumpliendo con las órdenes de Sargento Arias y, en compañía de Surís, he acabado por completar los 2.000 metros del entreno.
Aunque retorcido, sigo sumando esfuerzos

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