Hoy más que hablar de los 65 kilómetros de btt que me he metido en las piernas junto a Pascual y Flecha voy a dedicar la entrada a la bestia Moab.
Ahora mismo tiene un año y siete meses y empiezo a estar un pelín preocupado por él. No sé si los perros tienen conflictos internos con su sexualidad pero el mío, creo que no acaba de estar del todo definido. Si tuviese que apostar, me la jugaría a que quiere ser perro, pero cada vez que lo saco a pasear me acaba orinando como una perra. Me parece que para enseñarle a ser del todo varonil, necesitaría un machote que le enseñase como mean los auténticos pechos lobos. Y hoy, es un gran día. Por fin Moab va a tener un modelo a quien imitar.
Confío en que mañana ya me levante la pata para dejar su sello.
Así ha ido la secuencia:

6 comentarios:
Javi, no olvides que las mascotas son fiel reflejo de sus dueños!!!! Saludos desde las isla de los volcanes, preparando el IM 2010!!!!
Por lo que veo, también has tenido problemas sonoros con él... el mío lleva un collar igual. Mano de santo. ;-)
hola, el collar que lleva el perro es el collar eléctrico??? :(
Fran, cabroncete. Ya te pillaré algún día y te emabadurnaré bien, pedazo de travestillo, perdón traviesillo;)
Jorge, con los ladridos no he tenido problemas, era más bien con su comportamiento un tanto tozudo;)
Andretti04, así es. Pero no sufras no es para entristcerse. Lo chispeo muy poco.
Javier, conozco bastante sobre los métodos de adiestramiento con collar eléctrico y personalmente no lo comparto. Cuidadín con él que todo lo bueno que te puede dar si es mal utilizado te puede traer unos grandes quebraderos de cabeza.
andretti04,
pues a mí el collar me ha ido de lujo. Mano de santo oiga!
Eso sí, el cabroncete sabe cuando lo tiene puesto y cuando no... jeje
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