Este mediodía he quedado a mitad de autovía con Pascual y por fin he podido ver, esa joya que con tanto mimo y cariño ha tenido escondida hasta que ha llegado el día de presentarla en sociedad. Vestida de gala y perfectamente complementada. ¡Muy bonita!
Y qué mejor bautizo que descubrir su comportamiento por unas cuantas tachuelas. Así que hemos ido directos a por rampas de infarto y degüello. Buena salida de 2h20', con ritmo en las subidas y exprimiendo el tiempo de entreno en entrenar. ¡¡¡Este año estamos motivadísimos!!!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada