Ayer después del running nocturno me cogió un buen bajón en casa. Tenía las piernas como losas y me metí en la cama con dos aspirinas esperando que hiciesen su efecto. Por la mañana, la oxidación no ha sido protagonista y he salido con buenas piernas a rodar 3h30' con David.
Ritmo regenerativo y continuo. Exceptuando un parada técnica en Can Pere para intentar arreglar la maneta del cambio. N ha habido suerte pero por lo menos me la ha parcheado para llegar a casa sin demasiados problemas. Por la tarde me he acercado a Probike y parece que han sabido dar con el mal. Maneta arreglada y lista para ser probada de nuevo.

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