Después de la excepcional nevada de ayer, hoy todo ha vuelto a su cauce. De nuevo por la mañana sesión de natación y para el trabajo.
Desde la ventana del despacho puedo ver la bola del Rat Penat y estaba claro que debía subir antes de que el chicharrón del sol derritiese la capa blanca.
Una nieve virgen, sin pisadas ni rodaduras de vehículos y que los neumáticos de la Cervélo se han encargado de dejar latente la huella del ciclista.

1 comentarios:
Bee Iron,
Bonitas fotos...me gusta la nieve pero para esquiar!!jajaj
Saludos desde Hong Kong!
"XTB" Xavi.
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