No tenía prisa. Me he levantado, me he enfundado la ropa de ciclismo y me he vuelto a tumbar; he cambiado el colchón por el sofá. Tazón de café con leche y galletas Marbú Dorada. F1 en la pantalla. A su conclusión paseo a la bestia y me encuentro con Cuerpu. Tres horas regenerativas de pedaleo tranquilo.

Max, ¿no estarás amenazándome...?
Paradita en Sant Cugar de Sesgarrigues y el rincón dulces para ciclistas. Vuelta por Avinyonet en compañía de algunas ratas y kryptoman.

Si os lo encontráis, no dejéis que ponga su mirada en vuestro neumático

2 comentarios:
Buah! Lo peor es cuando no se te despegan ni cuando te paras a mear...Vas a tener que ir aprendiendo a mear en marcha Mayita!!!
Juan Antonio, ¡cúanto tiempo sin leerte por estos mundos!;) Me da miedo hacerlo no vaya a engancharme con los radios jajajaja
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